¿Desaparecerá definitivamente la prensa escrita?  ¿Qué deben hacer los medios  en papel para mantenerse en un mundo cada vez más digital?  Aunque han sido muchos que han augurado erl fin del actual modelo,  otros, como el  CEO de Amazon Jeff Bezos, decidió apostar por  reflotar el Whasington Post, una cabecera de referencia en el periodismo norteamericano.

La crisis económica mundial, sumada a un modelo donde los usuarios se han acostumbrado a  acceder a  contenido gratuito  en la red y a la aparición de las redes sociales, en las que el periodista ya no es el único que informa sobre la realidad,  ha obligado a cerrar a numerosos medios de comunicación. El ejemplo más claro: en España, sólo la construcción se ha cobrado más víctimas laborales que el periodismo en la última década. 

Así pues, ante la caída de ingresos  publicitarios, ¿qué modelo resulta rentable? En definitiva, se trata de apostar generalmente por una de estas vías: publicidad o suscripción.

Depender de la publicidad para la  gestación de un medio de comunicación provoca  la introducción del marketing en los criterios periodísticos.  La calidad de la información dependerá de la marca que la financia. Y,  al fin y al cabo, el objetivo de un medio de comunicación es ofrecer contenidos de calidad al lector,  lo contrario es 100% publicidad.

¿El periodismo será digital o no será?

¿Y si  ofrecemos un modelo de suscripción de contenidos? Pues ante todo nos encontramos ante un usuario reticente a pagar por contenidos que ya dispone en otras plataformas gratuitas. Si queremos apostar por este modelo, hay que priorizar la calidad del contenido,  con informaciones, articulistas  de gran renombre y  reportajes en exclusiva. 

Actualmente Internet está formada por más de 1,7 billones de páginas web. Internet ha supuesto una revolución en las comunicaciones, en el sistema económico y en el bienestar de nuestra sociedad.  Todos estos factores han permitido transformar la web en un mercado de datos, noticias, opiniones, en el que cada vez es más complicado aplicar un criterio coherente.

 

Pero, en esta vorágine de noticias, de inmediatez y de falta de criterio, ¿dónde se encuadra el periodismo? Durante años el periodismo ha sido la principal fuente de información de la sociedad: una información veraz y contrastada; los periodistas eran el puente entre los hechos y la sociedad. Todo esto parece romperse con Internet.
Internet no sólo es el futuro, sino que es nuestro presente. No tan sólo los millones de páginas web ya enumerados, sino las redes sociales y otros canales de información que han supuesto un mensaje aquí y ahora. Y, mal que nos pese, la inmediatez y el periodismo no han sido nunca buenos aliados.
El periodismo digital ya es un hecho
Esto no significa que el periodismo deba desaparecer, sino debe cambiar de modelo. Al final, debemos procurar una sociedad educada, en la que se valore la información veraz. El periodismo nunca podrá competir en inmediatez con Twitter, esa no es su liga, sino que debe barrer por calidad, por hechos, por veracidad.